Una tarjeta de sellos digital es un pase que tu cliente guarda en el Wallet del móvil (Apple Wallet en iPhone, Google Wallet en Android). La añade desde un enlace o un QR, sin instalar ninguna app tuya. En cada compra escaneas su código y el sello aparece en su móvil. Antes de lanzarla, cuida tres cosas: que una captura no sirva, pedir solo los datos necesarios y no mandar promociones por email sin permiso.
Cómo funciona una tarjeta en el Wallet
Apple y Google tienen un tipo de pase pensado justo para esto.
Apple Wallet. Apple llama a este tipo store card y lo recomienda para tarjetas de descuento, regalo y fidelización. Un pase es un paquete firmado que contiene la descripción de la tarjeta y sus imágenes (Apple, Building a pass). Según Apple, hay cuatro formas de distribuirlo: desde una acción dentro de una app, desde una app o App Clip, como descarga en una página web o como adjunto en un email. Para una cafetería, la web y el email bastan: el cliente no necesita ninguna app tuya.
Google Wallet. Google ofrece tarjetas de fidelización que se crean combinando una "clase" (los datos comunes a todas las tarjetas) con un "objeto" (la tarjeta de cada cliente). Se pueden emitir en cualquier sitio que admita enlaces: una web, un email o un SMS. Si cambias la clase, el cambio afecta a todos los clientes; si cambias un objeto, solo a ese cliente (Google, actualizar clases y objetos).
| Apple Wallet | Google Wallet | |
|---|---|---|
| Tipo de pase | Store card | Loyalty card |
| Cómo llega al cliente | Descarga en una web, adjunto en un email o desde una app | Cualquier sitio con enlaces: web, email o SMS |
| Cómo se actualiza | El servidor manda un aviso push y el móvil descarga la versión nueva | Se actualiza el objeto del cliente; la clase cambia para todos |
| Cómo se lee en caja | Códigos de barras (QR, PDF417, Aztec, Code128 y otros) o NFC | Escaneo de código de barras, fijo o rotativo, o NFC |
El recorrido de un sello, paso a paso
- El cliente escanea un QR en el mostrador y guarda la tarjeta en su Wallet.
- En la siguiente compra enseña la tarjeta en el móvil.
- Quien atiende escanea el código de la tarjeta.
- El sistema comprueba que el código es válido y suma el sello en el servidor.
- El servidor actualiza el pase y el móvil del cliente muestra el sello nuevo.
- Con la tarjeta completa, el cliente canjea su premio.
El paso 5 funciona distinto en cada plataforma. En Apple, el móvil registra el pase en el servidor del emisor con un identificador del dispositivo y un token de notificaciones. Cuando algo cambia, el servidor manda un aviso push y el móvil pide la versión nueva (Apple, Adding a web service to update passes). En Google, puedes hacer que el cambio de saldo de puntos avise al cliente, pero como máximo 3 actualizaciones con notificación cada 24 horas (Google, notificaciones push). No cuentes con mandar un aviso por cada sello.
Las trampas, y cómo se evitan
Con el cartón, la trampa era un sello de más. En el móvil, la trampa es la captura de pantalla: un código fijo se puede fotografiar y pasar a un amigo, que sella con él una y otra vez.
Google lo resuelve con los códigos rotativos: se ven como un código normal, pero cambian cada cierto tiempo, normalmente cada minuto. Google dice que así se reduce el riesgo de las capturas. También advierte de que, si añades un código fijo como respaldo, se pierde la mayor parte de esa seguridad. Ese respaldo solo se muestra en vistas web o en aplicaciones que no admiten códigos rotativos, y Google espera que todos sus clientes de Wallet los admitan.
En Apple puedes ocultar el botón de compartir del pase con la opción sharingProhibited. Pero la propia Apple avisa de que eso no impide compartirlo de otra forma. Ocultar un botón no es seguridad.
Lo que de verdad frena el fraude es que el servidor no se fíe del código que ve. Tres reglas sencillas:
- El código caduca. Un código que deja de valer en poco tiempo no sirve en una captura de ayer.
- El código va firmado. Así nadie puede fabricar uno que el sistema acepte.
- Sellar exige un gesto del comercio. El sello lo pone quien atiende al escanear, no el cliente desde casa.
En Fidelity, por ejemplo, el código del móvil va firmado y caduca a los 90 segundos, así que una captura de pantalla no sirve.
Qué datos pedir a tus clientes
Para poner sellos no necesitas saber cómo se llama tu cliente. En Apple, por ejemplo, cada pase ya se identifica por su tipo y su número de serie (Apple, Creating a store card pass). Y el Reglamento General de Protección de Datos exige que los datos sean "adecuados, pertinentes y limitados a lo necesario" para su fin, lo que se llama minimización (RGPD, art. 5.1.c). Si no necesitas el email para sellar, no lo pidas para sellar.
Algunas pautas más:
- Cuánto tiempo guardas. Los datos no deben conservarse más tiempo del necesario (RGPD, art. 5.1.e). Decide qué haces con una tarjeta que lleva mucho tiempo sin uso.
- Informa en la primera capa. La LOPDGDD, art. 11 permite dar una información básica (quién eres, para qué usas los datos y cómo ejercer los derechos) y un enlace al resto. Cabe en el cartel del QR o en la página donde se guarda la tarjeta.
- Menores. El consentimiento de un menor solo vale por sí mismo "cuando sea mayor de catorce años"; por debajo de esa edad, hace falta el de sus padres o tutores (LOPDGDD, art. 7).
- Ayuda gratuita. La AEPD tiene Facilita RGPD, una herramienta gratuita para empresas con tratamientos de escaso riesgo, como los datos de clientes. Genera las cláusulas informativas, las cláusulas del contrato con quien trata los datos por ti y el registro de actividades. La propia AEPD aclara que tener los documentos no supone cumplir el RGPD de forma automática.
Si además quieres el email para promociones, eso es otra finalidad y necesita consentimiento. La LOPDGDD lo define como una manifestación de voluntad "libre, específica, informada e inequívoca", dada con una declaración o "una clara acción afirmativa" (art. 6.1). En la práctica: una casilla sin marcar, aparte de la tarjeta. El RGPD añade que, para valorar si el consentimiento es libre, se tiene en cuenta si la prestación de un servicio se condiciona a consentir el tratamiento de datos que no son necesarios para él (art. 7.4). Lo prudente es que la tarjeta funcione igual aunque el cliente diga que no. También tienes que poder demostrar que consintió (art. 7.1), y retirar el consentimiento tiene que ser tan fácil como darlo (art. 7.3).
Emails con ofertas: lo que dice la LSSI
La regla general está en el artículo 21.1 de la LSSI: está prohibido mandar publicidad o promociones "por correo electrónico u otro medio de comunicación electrónica equivalente" que el destinatario no haya pedido o autorizado expresamente antes.
Hay una excepción para quien ya es cliente (art. 21.2). Se cumple si hay una relación contractual previa, obtuviste sus datos de forma lícita y le escribes sobre productos de tu empresa similares a los que te compró. Aun así, tienes que ofrecerle oponerse de forma sencilla y gratuita, tanto al recoger sus datos como en cada envío. En el email, eso significa incluir una dirección donde pueda darse de baja.
| Situación | ¿Le puedes mandar promociones por email? |
|---|---|
| Te dio el email y marcó la casilla de promociones | Sí, con la opción de baja en cada envío |
| Es cliente, le ofreciste oponerse al recoger su email y le hablas de productos similares | La LSSI lo permite (art. 21.2), con baja en cada envío |
| Te dio el email para otra cosa y nunca le ofreciste oponerse | No: la oposición se ofrece ya al recoger los datos (art. 21.2) |
| Solo tiene la tarjeta en el Wallet | No tienes su email, así que no hay nada que enviar |
Tres reglas más de la misma ley:
- El cliente puede revocar su consentimiento en cualquier momento con una simple comunicación (art. 22.1).
- La comunicación tiene que identificarse como comercial, y también quién la envía (art. 20.1).
- Si la oferta incluye descuentos, premios o regalos, las condiciones tienen que ser fácilmente accesibles y estar expresadas de forma clara (art. 20.2). Escribe las de tu tarjeta en una frase: cuántos sellos, qué premio y hasta cuándo.
Y una de la LOPDGDD: quien hace mercadotecnia directa debe consultar antes los sistemas de exclusión publicitaria, salvo que el cliente le haya dado su consentimiento para recibirla (art. 23.4). Otra razón para pedir el consentimiento bien desde el principio.
Qué preguntarle a cualquier proveedor
- ¿Funciona en Apple Wallet y en Google Wallet? Son plataformas distintas, con su propio formato y sus propias reglas.
- ¿El código cambia o caduca? ¿Qué pasa si alguien enseña una captura? Si la respuesta es "nada", el código es fijo.
- ¿Hay un código fijo de respaldo? Google advierte de que anula la mayor parte de la seguridad del código rotativo.
- ¿Quién firma los pases? Apple exige un certificado asociado al identificador del tipo de pase, que se genera en una cuenta de desarrollador de Apple (Apple, Building a pass).
- ¿Qué datos de mis clientes guardáis, y cuáles son obligatorios? Pregunta también por los técnicos, como el identificador del dispositivo y el token de notificaciones.
- ¿Firmáis un contrato de encargado del tratamiento? El RGPD exige un contrato que fije el objeto, la duración, la finalidad y los datos tratados (art. 28.3).
- ¿Usáis otros proveedores para tratar los datos? Necesitan tu autorización previa por escrito, y te tienen que avisar de los cambios (art. 28.2).
- ¿Dónde están los datos? El contrato debe recoger tus instrucciones también sobre transferencias a terceros países (art. 28.3.a).
- ¿Qué pasa con los datos si me voy? A tu elección, el proveedor debe suprimirlos o devolvértelos al acabar el servicio (art. 28.3.g).
- ¿Ven otros comercios a mis clientes? La respuesta tiene que ser un no claro.
Cómo lanzarla en tu comercio
- Define la regla. Cuántos sellos, qué premio, si un sello por compra o por importe, y si caduca. Escríbela en una frase.
- Decide qué datos pides. Para sellar, ninguno. El email, solo si vas a usarlo y con casilla aparte.
- Prepara el texto informativo. Quién eres, para qué usas los datos y cómo ejercer los derechos, con un enlace al resto. Facilita RGPD te ayuda a redactarlo.
- Pon el QR donde se espera. En el mostrador, en la mesa o en el ticket, junto a las condiciones.
- Enseña al equipo. Escanear en cada compra, un sello por escaneo y qué hacer si el código no lee.
- Prueba en los móviles de tus clientes. Pide al proveedor que te confirme en qué Wallet funciona hoy, y guarda la tarjeta, sella, completa y canjea antes de abrirla al público.
- Revisa a las pocas semanas. Cuántas tarjetas se han guardado y cuántos premios se han canjeado. Ajusta la regla si nadie llega al premio.
Si quieres ahorrarte la parte técnica, Fidelity pone la tarjeta en el navegador del móvil de tus clientes, sin app y sin registro (hoy no se guarda en Apple Wallet ni en Google Wallet), y cada comercio está aislado de los demás.
Fuentes
- Apple: Wallet Passes
- Apple: Creating a store card pass
- Apple: Building a pass
- Apple: Distributing and updating a pass
- Apple: Adding a web service to update passes
- Apple: Pass (propiedad sharingProhibited)
- Google: tarjetas de fidelización en Google Wallet
- Google: actualizar clases y objetos
- Google: notificaciones push
- Google: códigos rotativos
- Google: métodos de canje de las tarjetas de fidelización
- Reglamento (UE) 2016/679, Reglamento General de Protección de Datos (BOE)
- Ley Orgánica 3/2018, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (texto consolidado, BOE)
- Ley 34/2002, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico (texto consolidado, BOE)
- AEPD: Facilita RGPD